Se espera que el crecimiento económico de China continúe estabilizándose en la segunda mitad del año, conforme cristalicen los esfuerzos que están llevando a cabo sus autoridades para cambiar el modelo de desarrollo del país e incrementar su demanda interna, según auguran diversos expertos.
Las previsiones surgen a raíz de la reunión que el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) celebró el 30 de julio y que fue presidida por el presidente Xi Jinping, a su vez secretario general del Comité Central del PCCh. En el encuentro se instó a acelerar la sustitución de las antiguas fuerzas motrices de la economía china por otras nuevas, así como implementar de forma eficaz una política fiscal más proactiva y un enfoque expansivo.
La reunión abordó uno de los grandes desafíos de la economía china, según los especialistas, ya que el rápido crecimiento de las industrias emergentes del país todavía no ha logrado compensar del todo la desaceleración de los sectores tradicionales, la debilidad del consumo interno y una brecha estructural cada vez mayor.
Si China desea lograr un crecimiento más amplio, los economistas opinan que no basta con un mayor estímulo macroeconómico ni con acelerar las inversiones en industrias emergentes y modernización industrial: también es necesario reforzar el empleo y elevar los ingresos.
Zhu Feng, economista jefe de JPMorgan para China, considera probable que la economía crezca más en el tercer y cuarto trimestre del año de lo que lo hizo en el primero y segundo. Aun así, no descarta que la divergencia estructural se prolongue mientras dure el proceso de sustituir los antiguos motores económicos por los nuevos.
Según prevé, estos nuevos motores, encabezados por la inteligencia artificial y la economía inteligente, continuarán propiciando que se realicen inversiones en ámbitos relacionados, se fabriquen productos de alta tecnología y se desarrollen ciertos sectores exportadores. Asimismo, calcula que tanto la demanda interna como el mercado inmobiliario, las inversiones privadas y el consumo de bienes duraderos aún tardarán en recuperarse.
Áreas resilientes
En la reunión del 30 de julio se anunció que, llegado el momento, se adoptarán progresivamente medidas que resulten prácticas y eficaces. Asimismo, se instó a redoblar esfuerzos para proteger y mejorar de forma efectiva el bienestar de la población.
Gracias a la resiliencia que demostraron las exportaciones y la producción industrial en el primer semestre de 2026, la economía china se expandió en este período un 4,7% interanual.
La agencia de calificación Moody,s espera que las condiciones de crédito se mantengan entre julio y diciembre, puesto que los estímulos fiscales y monetarios, los avances tecnológicos y la buena salud de las exportaciones del país compensan su menor demanda interna. Goldman Sachs augura que China crecerá un 4,6% este año, lo que la colocará dentro del objetivo que se marcó para 2026: cerrar el ejercicio con un repunte de entre el 4,5% y el 5%.
Con información de Wang Keju