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Un arcoíris impreso en las montañas
Maratón celebrada al amanecer en el parque geológico Zhangye Danxia. En segundo plano, su famosa paleta.

Un arcoíris impreso en las montañas

Tras las lluvias del verano, los colores del parque geológico Zhangye Danxia alcanzan su máxima intensidad. Es uno de los mejores momentos del año para dejarse deslumbrar por este capricho de la naturaleza
HU YUMENG Y MA JINGNA - 21 Sep 2026 17:38

Al amanecer, cuando las primeras luces de la mañana bañan el parque geológico Zhangye Danxia, comienzan a apreciarse los mil colores de su perfil ondulado. Conforme el sol se eleva, los tonos ocres, carmesíes, verdes y grises que recorren la tierra se tornan más intensos. Entonces resulta fácil comprender por qué este paisaje de la provincia de Gansu recibe el nombre oficioso de “montañas arcoíris”.

“¿Están pintadas?”, se preguntan los internautas al verlas en la red social Xiaohongshu, también conocida como RedNote. La naturaleza despliega aquí una paleta tan viva que parece irreal, por lo que la duda se ha hecho viral. Ahora que los colores de Zhangye Danxia se han vuelto especialmente llamativos tras las lluvias del verano, las fotografías de sus colinas acumulan millones de visitas. El fenómeno ha generado también peregrinaciones: muchos quieren ver el espectáculo con sus propios ojos.
Desde 2020, el enclave está reconocido como Geoparque Mundial de la Unesco. Además, en 2025 la CNN escogió Zhangye Danxia como uno de “los 24 paisajes más insólitos del mundo”.

El término chino danxia, que significa literalmente “nubes rosadas”, hace alusión a los tonos del atardecer y se utiliza para nombrar un tipo de relieve de arenisca específico. Apareció por primera vez en un antiguo poema y los geólogos chinos lo tomaron prestado para describir cómo, en estos lugares, el cielo parece derramarse sobre la tierra.

La superficie multicolor que puede verse hoy en el parque es el resultado de una epopeya geológica. Gruesas capas de arenisca y sedimentos minerales que se formaron cuando los dinosaurios aún poblaban la Tierra fueron después empujadas hacia arriba por fuerzas tectónicas a lo largo de millones de años, para luego ser esculpidas por el viento y la lluvia.

Cada uno de los 35 colores que muestran las colinas de Zhangye Danxia es el registro de una estación seca ancestral, una antigua inundación o un mar que ya no existe. Cada uno es una página del diario climático de la Tierra.

El parque, que abarca cerca de 1.290 kilómetros cuadrados, se extiende también por antiguos caminos de la Ruta de la Seda. Lo que en la actualidad es la ciudad de Zhangye, conocida entonces como Ganzhou, fue un oasis clave del Corredor de Hexi. Comerciantes llegados de Persia, Sogdiana o el Mediterráneo descansaban allí junto a sus camellos e intercambiaban seda por especias.

Siglos más tarde, también el mercader veneciano Marco Polo pasó un tiempo en la zona, a la que describió como un lugar salpicado de templos y monasterios. Hoy, los viajeros continúan haciendo la misma ruta, pero la recorren montados en autobuses turísticos. Aun así, la capacidad del paisaje para sorprenderlos permanece intacta.

Belleza sin filtros

“Es absolutamente impresionante”, afirma Chloe Choo, que ha acudido a Zhangye Danxia desde Singapur. “Los colores son tan intensos y las franjas tan rectas que parece como si la tierra se hubiera pintado a sí misma”, se maravilla. También Mao Guodong, que reside en México y ha viajado a China para conocer sus maravillas naturales, se muestra deslumbrado: “Sin duda, una obra maestra de la naturaleza”.

El rostro de Zhangye Danxia cambia según el clima, la estación del año y el ángulo del sol, lo que hace del parque un paraíso para fotógrafos. Tras las lluvias, las colinas brillan como si fueran piedras preciosas. Al amanecer y al atardecer, se tiñen de rojo como si estuvieran iluminadas por dentro. En redes, las imágenes circulan con el hashtag “el lienzo de la naturaleza”. Y, aunque lo parezca, no están retocadas.