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Caminando hacia  un futuro más verde
Una mujer camina por el lago salado de Chaka, una atracción turística del condado de Ulan, en la provincia de Qinghai. 

Caminando hacia un futuro más verde

China avanza en la aplicación de un modelo de desarrollo ecológico que sustituya al industrial. Su objetivo para 2035: sanear el medio ambiente
HOU LIQIANG - 11 Oct 2021 14:54

Aunque apenas sabía lo que significaba “civilización ecológica”, Luo Yi no dudó en aceptar un trabajo a tiempo parcial como traductora en un foro estadounidense dedicado al tema. Por aquel entonces, esta joven china de 28 años, estudiante de primero en el Claremont McKenna College de California, solo quería ganar algún dinero. Nada le hacía sospechar que las ponencias del Foro Internacional de la Civilización Ecológica iban a impresionarla tanto como para hacerla regresar a su universidad con páginas llenas de apuntes.

Salvo en una ocasión, Luo ha seguido participando en todos los foros anuales que se han celebrado desde entonces. También ha acompañado a diversos académicos en sus viajes a China para estudiar la civilización ecológica. Después de graduarse con un máster en Ciencias Sociales en la Universidad de Chicago, decidió saltar a la primera línea de investigación creando la empresa social Laotu.

“Regresé a China porque allí hay más esperanzas de crear una civilización ecológica”, afirma Luo. Al principio, pensaba que se trataba de un concepto similar al de desarrollo sostenible. Tras años de estudio, cambió de opinión. “No hay por qué buscar muchas definiciones. Simplemente, basta con reflexionar sobre la manera de entender el desarrollo que propone la civilización industrial”, señala.

Uno de los proyectos de Laotu consiste en ayudar a los residentes de la Reserva Natural Nacional de Wolong, en la provincia de Sichuan, a retomar la agricultura tradicional, lo que pasa por usar pocos fertilizantes, químicos y pesticidas con vistas a crear un equilibrio entre los seres humanos y la naturaleza. Además de la gran importancia que el Gobierno chino concede a la civilización ecológica, a Luo le motiva poner en valor la sabiduría que encierran las técnicas ancestrales de cultivo.

En esta misión cuenta con el apoyo del ecologista y filósofo John Cobb, de 96 años, uno de los ponentes que la deslumbraron en el foro en 2012. Según afirma este miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, de todos los países que aspiran a liderar la civilización ecológica, China es el único que ha anunciado su compromiso con este objetivo. Wang Zhihe, director del Instituto para el Desarrollo Posmoderno de China, con sede en California, recuerda que la tradición del país de armonizar la naturaleza con la vida humana viene de muy lejos y es algo que ha permitido sobrevivir durante miles de años.

De hecho, en 2012 la civilización ecológica se incluyó en los Estatutos del Partido Comunista de China (PCCh) y, en 2018, en la Constitución del país.
Con el objetivo de mejorar de forma decisiva el medio ambiente para 2035, el país tratará de conseguir una producción y estilo de vida ecológicos en todos los ámbitos de la sociedad, según se anunció el año pasado tras la quinta sesión plenaria del XIX Comité Central del PCCh.

En la cumbre virtual de líderes sobre el clima que organizó Estados Unidos en abril, el presidente chino, Xi Jinping, subrayó que, desde que arrancó la sociedad industrial, la humanidad ha generado enormes riquezas materiales. Sin embargo, puntualizó que se han conseguido a costa de sobreexplotar los recursos naturales, lo que ha roto el equilibrio de la Tierra y desvelado las crecientes tensiones que existen entre el hombre y la naturaleza. “En los últimos años, el cambio climático, la pérdida de la biodiversidad, el aumento de la desertificación y los fenómenos meteorológicos extremos están planteando serios desafíos para la supervivencia y el desarrollo de la humanidad”, afirmó.

China se ha dado cuenta de que continuar con el desarrollo industrial no es sostenible y que seguir por ese camino solo conduce a un callejón sin salida, por lo que ha avanzado de forma significativa en su desarrollo ecológico.

El año pasado, la calidad del aire de las principales ciudades del país fue bastante buena durante el 87% del tiempo, registrando un aumento de 5,8 puntos porcentuales respecto a 2015. También mejoró la del agua en todas las estaciones del río Yangtsé, el más largo de Asia, mientras que el 18% de la superficie terrestre del país está ya protegido.