En 2018 nacieron los primeros osos panda del mundo procedentes de una madre en cautiverio y un padre en libertad: He He y Mei Mei. Aquel acontecimiento fue un soplo de esperanza para la futura red de parques nacionales de China que, aunque todavía no existía, había empezado a gestarse a través de un programa piloto lanzado en 2015. Desde entonces, esta red no solo ha conseguido que los seres humanos convivan de forma más armónica con la naturaleza, sino también mejorar el paisaje y la biodiversidad. Los cinco grandes territorios protegidos que la integran abarcan en la actualidad 230.000 kilómetros cuadrados y dan cobijo a cerca del 30% de las especies terrestres clave del país.
Un gran paso
He He y Mei Mei llegaron al mundo en un centro de cría del Parque Nacional del Panda Gigante que, como los otros cuatro del país, se creó en 2021 tras una fase de pruebas. En la actualidad, esta reserva cuenta con 22.000 kilómetros cuadrados y se extiende por las provincias de Shaanxi, Gansu y, sobre todo, Sichuan, donde se encuentra la mayor parte de su territorio.
Los gemelos, que tienen genes de panda gigante salvaje, abren nuevas vías para poder recuperar la población de esta especie en el futuro, como explica Huang Zhi, director de la Base de Bifengxia de Ya’an del Centro de Conservación e Investigación del Panda Gigante de China. Según cuenta, Mei Mei dio a luz un cachorro macho y He He se ha apareado con éxito de forma natural, lo que significa que se han logrado avances en los programas de reproducción natural de pandas gigantes en cautividad.
“Llevamos un registro genealógico perfectamente documentado de cada panda y vigilamos su estado de salud casi a diario”, señala Huang. “Cada año se elabora un plan de reproducción supervisado por expertos y, en la actualidad, se contempla que nazcan anualmente entre 15 y 20 pandas”. Gracias a estos y otros cuidados, la población en cautividad de estos animales dentro del centro pasó de seis ejemplares a principios de la década de 1980 a 387 a finales de 2024.
Más alojamientos rurales
También el conjunto del país ha dado grandes pasos en la recuperación del panda gigante salvaje. Si en la década de 1980 había 1.100 de estos animales en China, en la actualidad son alrededor de 1.900, de acuerdo con la Administración Nacional de Silvicultura y Praderas.
Desde que se creó el Parque Nacional del Panda Gigante, las autoridades de Sichuan han recuperado 22.090 hectáreas de su hábitat, revocado 200 licencias mineras y desmantelado 258 pequeñas centrales hidroeléctricas para proteger mejor a estos animales, según la Administración provincial de Silvicultura y Praderas.
En la zona del parque que se encuentra dentro de Sichuan, el número de avistamientos anuales de estos pandas ha pasado de 135 a 185, lo que induce a pensar que ha aumentado su población. Además y según las autoridades de la provincia, esa sección del parque ha recibido 16 millones de visitantes en los últimos años, lo que ha mejorado también la vida de sus habitantes.
La aldea de Fazhan es un buen ejemplo de ello. Desde que en 2015 arrancó el programa piloto para crear el parque nacional, tiene más alojamientos rurales y centros de agroturismo, su población se ha duplicado y sus ingresos netos per cápita se han cuadriplicado. Además, actividades ilegales como la caza furtiva o la recolección de brotes de bambú apenas se dan ya.